Espíritu dominguero

domingo, 21 de enero de 2007

Esta mañana como dominguero que todo dueño de un 600 termina siendo (sin animo de ofender) he ido a lavar el coche en los rodillos de la gasolinera, unos 3,50€ para un lavado "bronce", después de lavar el coche ha quedado confirmado que no merece la pena, pues el secado que se le hace al coche es casi nulo.
Así que para secarlo me he dado una larga vuelta por el pueblo, es fascinante ver la cara de la gente al pasar un pelotilla, especialmente la gente de la tercera edad o a partir de cierta edad, unos 50 o 60 años, se quedan mirando como si al ver el coche les viniesen un montón de recuerdos felices, si además de quedarse mirando el coche boquiabiertos (aunque no esta al 100% restaurado) tocas el claxon y les saludas, saludan enérgicamente, trasmitiendo su felicidad y haciéndote sentir que llevas un coche de gran importancia. La mirada de los niños es completamente diferente, miran el coche como si de un juguete se tratase, sin ir mas lejos el otro día una niña que paseaba con su abuelo señalo el coche y dijo: "¡Mira! un coche de juguete", otros me recuerdan a mi cuando veía un pelotilla circulando, como si estuviese mirando por una ventana a otra época, en las que la gente disfrutaba de la conducción y no era necesario correr como pasa actualmente.

Al trabajo en 600, como en "Cuentame"

viernes, 19 de enero de 2007

Hoy no tenía planeado ir a trabajar en Peladilla, pero por causas ajenas a mi (mi padre necesitaba el Corsa), he ido a currar en el. Así que he madrugado, como siempre que mi peloti me lleva a currar madrugo para poder ir tranquilamente, he ido a la gasolinera porque andaba escaso (por no decir nulo) de gasolina y le he llenado el deposito, le he echado el aditivo, cerrado el capo y ale a dar guerra por la carretera, pero mucha guerra no he podido dar porque como siempre habia RETENCIONES y ATASCOS, desde la salida de Colmenar hasta Tres Cantos y luego a la entrada a Alcobendas, como soy un chico precavido y me se el truquillo, he seguido por la carretera hasta la entrada de Valdelatas y de ahí a la Universidad donde hay una salida para Alcobendas.
Llegando ya al curro, en la rotonda del Diversia (para los que lo conocen) he oído como un tapacubos se iba por su cuenta, así que he parado y me he precipitado a buscar mi tapacubos, son difíciles de encontrar y tengo los cuatro, he vuelto a meterme en el coche y directo al parking del centro comercial donde he quitado el resto de tapacubos por si los cacos, entonces ha sido cuando ha venido el de seguridad motorizado y me ha preguntado: "¿Algún problema?" no se que habrá pensado para preguntarme eso, ¿quizás estaba robando mi propio coche? o ¿quería ayudarme?, no lo se, pero yo he seguido a lo mio, después de quitar todos los tapacubos he ido a guardarlos al maletero y ahí ha sido cuando me he dado cuenta que no había puesto el tapón de la gasolina, ahí se demuestra que un pelotilla aguanta todo lo que le eches.

A media mañana, he llamado a Carolina para ver si podía acercar al ayuntamiento de Colmenar y preguntar sobre la excensión del impuesto de circulación para el pelotilla, y tras unas cuantas llamadas me ha comunicado que me hacen un descuento del 50%, por lo que me voy a ahorrar unas perrillas. En un descanso me fui al parking porque tenia que sacar el coche para que no me cobrasen, así que he avisado a un compañero (que quería verlo) y hemos bajado, casualmente había un hueco en la calle y allí he dejado al pobre Quique, lidiando con la gente para que no me quitasen el hueco. Tras aparcar le he enseñado el coche (le han venido muchos recuerdos, porque su padre tuvo dos), le he enseñado el motor y lo ha arrancado, después de elogiar mi coche hemos vuelto al trabajo.

Al salir de trabajar he visto que un Corsa B me tapaba para salir, he ido a montarme en el coche cuando el conductor me ha dicho: "¡Ese coche es una maquina!", me he dado la vuelta y entable conversación con él, me ha dicho que el tenia uno pero mas antiguo, la matricula no tenia letra fue cuando aproveche la ocasión para hacer publicidad de la vuelta, jijiji, luego resulto que era el cuñado de una compañera, nos despedimos y me monte en el coche camino para llegar a casa sin ningún problema y disfrutando de mi pelotilla durante el trayecto, por cierto, hoy hace un mes que tengo a mi Peladilla.

Un paseo musical

domingo, 14 de enero de 2007


Hoy hemos ido a dar una vuelta con el "Peladilla", ha sido muy especial no solo por el hecho de mp3 en la radio del coche.
montar en un coche tan singular como es de por sí el seiscientos, por su conductor excepcional y por los puertos de montaña, por donde antiguamente los pelotillas circulaban con la baca repleta de maletas y con toda la familia al son de "en el coche de papá...", sino por que hoy hemos probado mi

Este año los Reyes me trajeron un mp3 que resultó ser un asco porque funcionaba mal, de hecho no funcionaba, así que tuve que ir a descambiarlo ayer. El caso es que lo cambié por otro, como ya había tenido la experiencia del anterior, antes de salir del centro comercial abrí la caja y me encontré con algunas cosas sospechosas como que no tenía cargador, que las dos baterías estaban fuera de su funda y sobre todo que al ponerlas no se encendía, así que con un poco de cabreo fuimos a la tienda, me devolvieron el dinero y me compre otro, que funciona. Esta tarde estuve metiendo mi música y algunas canciones que le gustan a Chema y nos fuimos a probarlo en la radio del pelotilla que tiene una clavija de entrada de audio. Una vez arrancado el cochecillo, enchufamos el mp3 y se oía muy bien.

Ya hecha la prueba de audio, fuimos desde Colmenar hasta el Puerto de Canencia, cojimos la M-609 hasta enlace con M-611, despues de llegar a Miraflores continuamos por la carretera M-629, hasta el Puerto de Canencia, bueno no hemos llegado hasta el final porque se nos hacía de noche, pero faltaban muy pocos kilómetros para coronar el puerto. Yo iba de copiloto, haciendo fotos pero han salido muy mal porque tengo que reconocer que no son tan buena fotógrafa como lo es Chema, así que pido perdón a todos. No os podeís imaginar lo bien que iba el Peladilla cuesta arriba a ochenta por hora con nuestra musiquilla durante todo el camino. ¡Eso si que es felicidad! todos los que desprecian "nuestros" coches (en realidad es de Chema pero ocupa un lugar muy grande en en mi corazón) es porque nunca han montado en ellos, no han apreciado su olor a otra época, el sonido de su motor, la comodidad de los asientos, pero sobre todo que los paisajes son muy distintos cuando los ves a través de las ventanas de un seiscientos, es algo que no puedes describir con palabras tienes que montar en él para sentirlo, lo único que no puedo describir es la sensación de conducirlo porque todavía no tango carné, pero espero que el día que me lo saque, Chema me lo deje para ir con la "L".

Carolina